¡En tus manos está el salvar tu vida! 19 de octubre, Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

Dias especiales,Salud/octubre 16, 2017

Para Baby Vac, tu salud como madre y mujer es muy importante, es por ello, que aprovechamos esta ocasión para compartirte información que te sea de gran utilidad sobre el 19 de octubre, Día Mundial contra el Cáncer de Mama.

Y tú, ¿ya te realizaste un auto examen?

Cada año, octubre se llena de color rosa con el fin de sensibilizar a las mujeres sobre la importancia de hacerse una revisión y poder detectar a tiempo el cáncer de mama. Y para unirnos a esta conmemoración tan importante, hemos preparado las siguientes preguntas, que posiblemente como mamá o mujer, tú misma te has cuestionado.

Sabías que en ocasiones el embarazo puede complicar la detección temprana del cáncer de mama…

¿Por qué se conmemora en el mes de octubre? 

 

El origen tuvo lugar en Texas, Estados Unidos, en octubre del año de 1983. El motivo fue lograr darle mayor importancia a este problema, por lo cual se llevó a cabo la primer carrera en pro de la cura de este mal, y a partir de esa fecha fue como se comenzó a fomentar la conciencia sobre la detección oportuna del cáncer de mama. Hasta la fecha, año tras año esa carrera continua realizándose en Texas, sin embargo ahora también se realiza en muchas partes del mundo.

¿Y cuál es el significado del listón de color rosa? 

 

Fue una idea de la fundación Susan G. Komen (nombre utilizado para honrar la memoria Susan G. Komen, quien murió de cáncer del seno a los 36 años de edad), los encargados de dicha fundación a finales del año 1990, regalaron viseras rosas a los sobrevivientes del cáncer de mama, los cuales corrían el maratón por la cura. Tiempo después el color fue reconocido por primera vez en una carrera deportiva en Nueva York, la cual se llevó a cabo durante el otoño de 1991, donde la misma fundación les proporciono dicho lazo.

La estadística indica que esta enfermedad durante el embarazo es poco común y se diagnostica en aproximadamente una de cada 3,000 mujeres embarazadas. A lo que sí hay que prestar mucha atención, es a que el cáncer de seno es el tipo de cáncer más común que se descubre durante el embarazo, la lactancia o en el primer año tras el nacimiento del bebé.

Durante el embarazo existen cambios hormonales que causan cambios en los senos, los cuales pueden ocasionar que aumenten de tamaño, sean más sensibles y/o presenten protuberancias; razón por la cual, suele ser complicado detectar que el médico o tú misma, noten alguna masa considerablemente grande que sea originada por el cáncer de seno.

 

De igual manera, existe otro motivo que hace que el cáncer de mama sea complicado de detectar, y es que muchas mujeres acostumbran posponer la detección del cáncer de seno con mamogramas para después del embarazo. El embarazo y la lactancia pueden provocar que el tejido mamario sea más denso, ocasionando que sea más difícil observar a tiempo un cáncer en un mamograma. Por estos dos motivos suele pasar que cuando una mujer está embarazada y tiene cáncer de seno, sea diagnosticado comúnmente en una etapa más avanzada y es el mismo embarazo es el que complica la detección del cáncer en una etapa anticipada.

Si localizas una masa o percibes algún cambio en tus senos los cuales comienzan a causarte preocupación, ¡no lo pases por alto! Visita a tu doctor y atiéndete. En caso de que el médico opte por no hacer un mamograma para examinar tu seno, pregunta sobre otros tipos de estudios para ello, como una ecografía o MRI. En caso de estar embarazada, siempre toma una segunda opinión, pues ante cualquier cambio, lo recomendable será estar segura de que no sea algo propio del embarazo.

Se considera bastante seguro realizar un mamograma durante el embarazo, puesto que éstos pueden encontrar la mayoría de los cánceres de seno que comienzan cuando una mujer está embarazada.

 

Recuerda que la cantidad de radiación requerida para realizar un mamograma es pequeña, y va dirigida a los senos, por lo que la radiación, en su mayor parte, no alcanza otras partes del cuerpo. Cuando te realizas un mamograma, se te coloca una placa de plomo sobre la parte inferior del abdomen para otorgar una protección adicional para ayudar a evitar que la radiación alcance el útero

 

No obstante, los científicos no pueden tener certeza sobre los efectos de la radiación en el bebé dentro del vientre, incluso a una cantidad muy reducida. La mejor recomendación será, visitar al médico para que te oriente sobre el mejor momento para realizar un mamograma.

Si se detecta una nueva protuberancia o un resultado anormal de un estudio por imágenes, es lógico que te cause preocupación, pero ten en cuenta que solo a través de una biopsia se podrá saber si el cambio en el seno es canceroso.

 

En el proceso de la biopsia, se extrae un pequeño fragmento de tejido del área que está causando preocupación. En el caso del seno, la biopsia se realiza con myor frecuencia empleando una aguja y habitualmente se realiza como un procedimiento ambulatorio, incluso , es que estás embarazada. El médico utiliza medicina para adormecer solamente el área del seno involucrada en la biopsia, lo cual causa poco riesgo al feto.

 

Si una biopsia con aguja no proporciona una respuesta, el siguiente paso consiste en una biopsia quirúrgica, lo que conlleva extraer un fragmento de tejido por medio de un pequeño corte (incisión) en el seno. Las biopsias quirúrgicas a menudo se llevan a cabo usando anestesia general (se usan medicamentos para que la paciente quede profundamente dormida) con sólo un poco de riesgo para el feto.

En caso de que te hayan detectado cáncer de seno, necesitarás de algunas otras pruebas que te servirán para saber si las células cancerosas se han propagado dentro del seno o a otras partes del cuerpo; a este proceso se le conoce como estadificación o clasificación por etapas, y dependiendo de cada caso, es cómo se sabe si se necesitarán diferentes pruebas de estadificación.

 

Estudios como la ecografía y las imágenes por resonancia magnética (MRI), no usan radiación y se cree que son seguras durante el embarazo. Sin embargo, el material de contraste (tinte) que algunas veces usan para las imágenes por resonancia magnética, alcanza la placenta, el órgano que conecta a la madre con el feto. En estudios de laboratorio realizados con animales, este tinte ha sido asociado a anomalías en los fetos de los animales. Por esta razón, las imágenes por resonancia magnética realizadas con material de contraste no se recomiendan durante el embarazo. DE SER NECESARIO, ESTE ESTUDIO SE PUEDE REALIZAR SIN EL USO DEL TINTE DE CONTRASTE.

 

En ocasiones también pueden ser necesaria las radiografías del tórax, las cuales ayudan a tomar decisiones acerca del tratamiento. Estos estudios usan una pequeña cantidad de radiación, y se cree que son seguros para mujeres embarazadas siempre y cuando se proteja el abdomen.

 

Estudios como las tomografías por emisión de positrones (PET scans), las gammagrafías óseas y las tomografías computarizadas (CT) expongan al feto a la radiación. Por lo cual posiblemente, estos estudios no sean necesarios, particularmente si se cree que el cáncer se encuentra solamente en el seno. En caso de que tengas que realizar una de estas pruebas, los doctores podrían hacer ajustes para limitar la cantidad de radiación que el feto recibe.

Existen muy pocos casos en donde el cáncer haya alcanzando a la placenta. Lo que sí podría afectar, es a la cantidad de nutrientes que el feto recibe de la madre; sin embargo, no se han reportado casos de cáncer de seno que se transfiera de la madre al feto.

¡Tu vida es color de rosa no dejes que el cáncer la pinte de otro color!

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