¡Mi hijo tiene granitos rojos, CREO QUE TIENE VARICELA!

Salud/abril 12, 2018

La varicela se trata de una infección habitual en la infancia, la cual se caracteriza por la aparición de granitos rosas en la piel, que rápidamente, se convierten en pequeñas ampollas llenas de líquido y que producen intensa comezón.

 

Aproximadamente, de los 4 a 5 días, estas ampollas se secan y se convierten en costras. Durante unos días, las lesiones aparecen por oleadas en sucesivos brotes.

 

La varicela suele prolongarse de una a dos semanas y también puede causar fiebre y malestar.

 

¿PERO COMO O CUANDO SE CONTAGIA?

El contagio puede suceder desde uno hasta tres días antes del brote del sarpullido y hasta que se hayan formado las costras (que suelen ser entre 5 y 7 días más tarde). Esto dificulta la detección precoz del contagio, ya que una persona puede contagiar a otras SIN HABER MANIFESTADO aun la erupción característica. Posteriormente, pueden transcurrir de 10 a 21 días hasta que la persona infectada desarrolle síntomas.

 

La transmisión puede tener lugar de diversas maneras:

 

  • Contacto Directo con las pequeñas ampollas
  • Por medio de las secreciones respiratorias: cuando alguien sano inhala las minúsculas gotitas que llegan al aire al respirar o hablar una persona con varicela
  • Transmisión de la madre al feto: Cuando una mujer padece varicela durante el embarazo, hay un riesgo de padecer la llamada varicela congénita, que pueden dar lugar a malformaciones y cicatrices en las extremidades del feto, ceguera y alteraciones del sistema nervioso central, y, que puede resultar mortal para el feto hasta en el 30% de los casos. Cuando la enfermedad materna se contrae en los días previos y/o inmediatamente posteriores al parto, también puede afectar al recién nacido, que podría padecer varicela posnatal. Ambas son situaciones graves, que requieren medidas específicas y especializadas.

 

Lo más normal es que quienes han sufrido varicela, quedan inmunizados contra ella, si bien, en raras excepciones, algunas personas la llegan a contraer de nuevo.

 

¿Cuáles son los síntomas de la varicela?

La intensidad de los síntomas varía de un enfermo a otro, aunque habitualmente es una enfermedad leve. Por lo general, el periodo de incubación de la varicela dura de una a tres semanas. Los síntomas típicos son:

 

Sarpullido: que aparece primero en la cara, el pecho y la espalda. Estas lesiones no se llegan a juntar unas con otras como en otras enfermedades típicas de la infancia, como el sarampión, aunque ocasionalmente pueden confluir en forma de racimos. No suele afectar por lo general a manos y pies.

 

Casi inmediatamente, los granitos se convierten en pequeñas vesículas (ampollas) rellenas de líquido, hasta forma una erupción, que se extiende por el resto del cuerpo, incluidos el cuero cabelludo, el interior de la boca, las orejas, los párpados y el área genital.

 

La erupción suele producir una comezón muy intensa, lo cual provoca que el paciente (habitualmente un niño) se rasque. Sin embargo, es importante que no lo haga para evitar que queden cicatrices.

 

A las veinticuatro horas, las vesículas se suelen romper y después se acaban secando y transformando en costras. No obstante, pueden seguir formándose nuevas ampollas hasta el séptimo día. Al cabo de una semana, todas deberían estar cubiertas de costras y ya en proceso de cicatrización. Estas costras no suelen caerse por completo hasta una o dos semanas después.

 

Otros síntomas habituales son: fiebre, que puede ser moderada, elevada o no aparecer; fatiga, malestar general, ausencia de apetito y dolor abdominal o de cabeza. Estos síntomas pueden preceder en uno o dos días a la aparición de las lesiones en la piel.

 

En el caso de los niños que ya han sido vacunados, la enfermedad puede presentarse de forma leve o ser asintomática. De hecho, en ocasiones, la varicela no presenta síntomas en algunos niños.

 

¿Qué complicaciones puede tener?

Aunque no son muy frecuentes, la varicela puede presentar complicaciones. En este sentido, existen varios colectivos que corren mayor riesgo:

 

Niños menores de un año y los mayores de 15.

 

Personas con el sistema inmunológico debilitado (pacientes de cáncer, VIH o que hayan sufrido un trasplante).

 

Recién nacidos (bebés menores de un mes) cuyas madres no están inmunizadas y han tenido la infección entre los 5 días previos al parto y las 48 horas posteriores. Estos bebés pueden padecer una variante más severa y prolongada de la enfermedad, que puede llegar a ser mortal.

 

Embarazadas: no solo por la potencial afectación del feto, sino porque conlleva un mayor riesgo de complicaciones para la madre, por ejemplo, mayor riesgo de neumonía.

 

Respecto a las complicaciones, podemos hablar de:

Sobreinfección de las ampollas en la piel: debido a la acción de determinadas bacterias. Esta infección se manifiesta con un aumento de la fiebre o por el enrojecimiento o aparición de dolor alrededor de las lesiones, y es la principal causa de hospitalización o atención ambulatoria en casos de varicela. También puede acabar produciendo cicatrices.

 

Otras posibles complicaciones menos frecuentes no relacionadas con la piel son la neumonía, la encefalitis (inflamación del cerebro) y la ataxia cerebelosa.

 

Raramente, pueden desarrollarse también meningitis, miocarditis (afectación del músculo cardíaco) y hepatitis, entre otras dolencias en diferentes órganos y sistemas corporales.

 

Otra complicación poco común es el síndrome de Reye, una enfermedad que puede afectar seriamente al cerebro y el hígado y también ser mortal.

 

Tras sufrir la enfermedad, el virus varicela zóster (VVZ) permanece latente en el organismo y en algunos casos –generalmente después de los 60 años- puede reactivarse y producir el herpes zóster. Se trata de una erupción dolorosa en la piel, que suele curarse por sí sola.

 

De padecerse en el embarazo, especialmente en el primer trimestre, puede originar malformaciones graves e incluso la pérdida del feto.

 

¿Cómo se trata la varicela?

Normalmente, el paciente se recupera sin complicaciones. El tratamiento es sintomático o, lo que es lo mismo, enfocado al alivio de los síntomas:

 

Para mitigar el picor y evitar el rascado, puede recurrirse a los antihistamínicos sedantes, siempre bajo consejo médico.

 

La fiebre puede tratarse con antitérmicos como el paracetamol, pero debe evitarse el consumo de aspirina e ibuprofeno.

 

El uso de antivirales solo está recomendado en el caso de complicaciones o en enfermos de mayor riesgo. Para que sea efectivo, su administración debe iniciarse dentro de las primeras veinticuatro horas tras el comienzo de la erupción. Normalmente, no se prescriben a niños que no padezcan otra enfermedad.

 

En el caso de sobreinfección bacteriana de las lesiones, puede ser necesaria la administración de antibióticos.

 

¿Puede prevenirse la varicela?

La mejor forma de prevenir la varicela es mediante la vacunación. La mayoría de las personas vacunadas no desarrollan la enfermedad o, en el caso de hacerlo, los síntomas son muy leves. En los niños, desde el año 2016, está incluida en el calendario vacunal. Si perteneces a un grupo de riesgo y/o crees no haber pasado la enfermedad, consulta con tu médico acerca de la conveniencia de vacunarte.

CRÉDITOS: cinfasalud

Fuentes:

Clínica Universidad de Navarra (CUN). “Varicela”. Dra. Cristina Azcona San Julián, Especialista departamento de Pediatría.

Medline Plus Enciclopedia Médica. Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH). “Varicela”.

The Nemours Foundation. KidsHealth.org . “Varicela”.

Asociación Española de Pediatría (AEPED). En familia. “Varicela”. Pp. 103-128.

García Aguado J. Varicela y herpes zóster (v.3.1/2014). Guía-ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico.

Centro de Enfermedades infecciosas de EEUU. Información para padres: “La varicela puede ser grave”. “Vacuna contra la varicela”.

Estado de Nueva York. Departamento de Salud. “Varicela (virus de la varicela zoster)”.

Ministerio de Sanidad. Secretaría General de Sanidad. Dirección General de Salud Pública. Subdirección General de Promoción de la Salud y Epidemiología. “Varicela. Epidemiología y Situación Actual”. Isabel Pachón del Amo, Carmen Amela Hera. María Victoria Martínez de Aragón. Patricia Santa Olalla Peralta. Isabel Peña-Rey Lorenzo. Marta Cortés García.

Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. “Varicela”.

Semfyc “Varicela” Guía práctica de la salud. 

Comité Asesor de Vacunas “El portal de las vacunas de la Asociación Española de pediatría”.

Manual de vacunaciones Osakidetza (actualizado 31/05/2017).

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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